El cine documental argentino, la herida en la carne seca

Juan Raúl Rithner
Proyecto de Investigación “Apropiaciones materiales y simbólicas en centros urbanos de la Patagonia Norte”, Facultad de Derecho y Ciencias Sociales, Universidad Nacional del Comahue
Eje: Cine, fotografía y nuevas culturas de la imagen
juanrithner@gmail.com

Resumen:

Esta propuesta intenta reflexionar sobre las tendencias en disputa que ocupan las imágenes en la sociedad contemporánea argentina: la industria del espectáculo por una parte, la resistencia audiovisual, por la otra, los cuerpos celebrando construcciones en una festiva amalgama de común unión y, en el otro extremo, la cultura del voyeur, de la visualización de esos cuerpos pero desde afuera, desde una sociedad de preservativos, barbijos, amor telefónico y virtual.La televisión banaliza, descarta y obstaculiza la identificación del espectador con los cuerpos filmados (Jean-Luis Comelli: 2007) mientras que el cine documental procura “hacer aparecer lo que está en el cuerpo del sujeto y relacionarlo con el del espectador y el del resto del mundo” (Josefina Sartora: 2001). Industria del espectáculo y resistencia audiovisual operan, con diferentes procesos de construcción de sentidos y en constante creativo conflicto, en el registro, interpretación y promoción de comportamientos humanos cada vez más individuales que se desenvuelven en una sociedad - archipiélago donde cada isla lucha para garantizar su inviolabilidad y sobrevivencia.El cine opera como grieta en la pared de una sociedad progresivamente espectadora, una pared que se solidifica, y se instala como herida de difícil cicatrización en la carne cada vez más seca del sistema. Este cine no es ingenuo ni merece una lectura ingenua ya que, obra a obra, construye, como lo hacen los cuerpos en la fiesta de unirse, un proceso de deconstrucción y reconstrucción de sentido que apunta hacia una posible transformación de la realidad.